Page 284 - Viaje A Un Planeta Wu-Wei - Gabriel Bermudez Castillo
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Viaje a un plan eta Wu -Wei                               Gabri e l Berm údez Casti llo


            hacía la comida él, y se las arreglaba muy bien.


               —Lo siento.


               —¿Por  qué?  Mira;  si  no  puedes  comerte...  eso,  te

            sacaré un jamón y te cortas lo que quieras...


               —No,             no         —respondió                  Sergio           un         tanto


            avergonzado—.  Me  lo  comeré...  Si  he  comido  cosas

            mucho peores... de verdad.


               Comenzó  a  introducirse  en  la  boca  pequeñas


            cucharadas de la espesa bazofia que había elaborado,

            procurando hacer ver a Edy que no, que no estaba tan

            malo,  después  de  todo.  De  vez  en  cuando,  para


            animarse  a  sí  mismo,  hizo  algún  débil  elogio  de  la

            mezcla,            unido           a       consideraciones                   un        tanto

            extemporáneas acerca del buen tiempo que hacía y de


            que sentía sinceros deseos de ayudar en lo posible... Sin

            embargo,  en  los  ojos  de  la  joven  bailaba  la  risa.  No


            dejaron  de  observarle  hasta  que  concluyó  con  el

            canallesco contenido de la perola.


               —Voluntad ya tienes —dijo ella—. Pero estás muy

            delgado. Buenos filetes te tendrás que comer...


               ¿Café?



               —¿Hay café? ¿Café de verdad?


               —Sí; tengo un pequeño cultivo de café... Pero esta vez

            lo haré yo...




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