Page 289 - Viaje A Un Planeta Wu-Wei - Gabriel Bermudez Castillo
P. 289
Viaje a un plan eta Wu -Wei Gabri e l Berm údez Casti llo
—Pues sí. Capitán. Una pieza de tela blanca, fuerte...
y una hoja de cristal... también sal, azúcar, pimienta...
unas tijeras...
—Yo te lo traeré, Edy, no te preocupes. Pues tú,
Sergio, practica con la vieja Bessie... ¿tendrás algo de
plomo para fundir balas, Edy...? Y si viene alguien a
verme, que acampe por ahí mientras vuelvo... Nada
más que eso. Y ahora, voy a irme, tengo al viejo penco
ahí fuera... ¿Me das los cinco céntimos, Sergio? ¿Me
preparas las conservas, Edy?
Sergio le entregó cinco moneditas de plata al Capitán
Grotton, y Edy, silenciosamente, con cierta expresión
de tristeza, preparó un saco de lona lleno de frascos de
cristal.
—Bueno —dijo el Capitán, alzándose trabajosamente
sobre la silla de su caballo, un penco horrible,
macilento, lleno de mataduras, y con aspecto de estar
a punto de fenecer de inanición—. Te devolveré los
céntimos, Sergio. Y no te preocupes, Edy... tela blanca,
tijeras, azúcar, sal, pimienta... no me olvido... Hasta la
vuelta, hijos; muchas gracias por vuestro cariño con
este viejo inútil...
Y el Capitán Grotton, oscilando un poco sobre su
montura, se perdió en las tinieblas de la noche.
Durante unos instantes se oyeron los cascos del viejo
289

