Page 291 - Viaje A Un Planeta Wu-Wei - Gabriel Bermudez Castillo
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Viaje a un plan eta Wu -Wei                               Gabri e l Berm údez Casti llo


            una en cada mano, lo llevó al piso superior.


               Había un pasillo encalado, con el suelo tan brillante

            y  limpio  como  el  del  salón  inferior.  Edy  abrió  una


            puerta,  mostrando  una  pequeña  alcoba,  con  una

            camita,  y  unos  cuantos  toscos  juguetes  de  madera  y

            trapo junto a la ventana enrejada.


               —Déjalo ahí...


               Sergio  depositó  al  niño  sobre  la  cama,  y  después


            siguió a Edy.


               —Esta puerta es el servicio. Esta es tu habitación...

            Buenas noches.


               Sergio se tumbó sin desnudarse en la estrecha cama,


            sintiendo la aspereza de las sábanas, un tanto rugosas,

            si bien rabiosamente limpias. Recordó, casi dormido,


            que había dejado abajo su mochila y sus rifles, y pensó

            dónde podría beber agua, si tenía sed. Luego, el sueño

            cayó sobre él como una losa de plomo.


               En los días siguientes, ayudó a Edy en la preparación


            de  botes  de  conservas,  bastante  torpemente  al

            principio, y también en alguna pequeña labor en los

            cuidados  campos,  así  como  a  dar  alimento  a  los


            animales, sacar agua del pozo, canalizar el riego que

            salía  del  arroyo...  En  los  ratos  libres,  cargó  la  vieja


            Bessie con pólvora, un taco y una bala de plomo recién

            fundida, para encontrarse con que no tenía pistones...


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