Page 292 - Viaje A Un Planeta Wu-Wei - Gabriel Bermudez Castillo
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Viaje a un plan eta Wu -Wei                               Gabri e l Berm údez Casti llo


               —Toma.  Son  del  rifle  de  Hermán.  Lo  guardo  ahí,

            aunque no he tenido que usarlo nunca...


               El  primer  disparo  casi  le  tiró  al  suelo,  ya  que,


            acostumbrado al rifle magnético, sin retroceso alguno,

            no esperaba el espantoso culatazo que la vieja Bessie le

            soltó.  Pero  pronto  aprendió  a  asentar  bien  la  gruesa


            culata en el hombro, ahuecando este un poco, como un

            nido, y a resistir el soberano impacto del disparo. Sin

            embargo,  no  conseguía  acertarle  a  nada  con  aquel


            aparato,  a  pesar  de  que  su  puntería,  con  el  rifle

            magnético  (gastó  tres  balas  en  asegurarse)  seguía

            siendo  tan  buena  como  antes.  No  dudaba  de  que,  a


            corta distancia, el impacto de una de las gruesas balas

            de plomo de Bessie era capaz de tumbar un mamut...

            pero como precisión, tenía «la misma que un borracho


            queriendo  cazar  un  conejo  negro  en  una  noche  sin

            luna» como dijo el viejo Mansour cuando se acercó a


            traerles la cartulina.


               Esto  le  costó  un  día  de  empaquetar  bicarbonato,

            clorato de potasa, azufre y aspirina, pues Mansour no


            quería  cobrar  en  dinero.  Aun  cuando  tenía  media

            docena de personas en la casa, sobre el viejo Mansour

            pesaba una desgracia familiar...


               —El hijo mayor, Abdul, es un químico excelente —le


            explicó Edy, mientras cenaban— pero es un vago... Los

            demás  son  muy  trabajadores,  pero  Mansour  no

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