Page 296 - Viaje A Un Planeta Wu-Wei - Gabriel Bermudez Castillo
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Viaje a un plan eta Wu -Wei                               Gabri e l Berm údez Casti llo


               —¿Es que quieres volverme abstemio?


               —No  te  conviene  beber  tanto...  Lo  que  tienes  que

            hacer es comer... Estás muy flaco.


               —¡Si como demasiado, mujer!... No puedo con todo


            lo que tú cocinas...


               Edy se puso una blusa blanca y un short de piel, con

            flecos... Tenía unas piernas largas pero no estilizadas,

            sólidas, hermosas, con un tinte atezado que resultaba


            más bruñido por el contraste con la piel del short y los

            flecos.


               —¿Cuándo tomas el sol? —A veces, en el campo...


               El arroyuelo surgía del bosque, pasando a través de


            unas peñas musgosas que formaban arcada. Más allá

            había un arbolado que no llegaba a ser espeso, con los


            huecos entre tronco y tronco cubiertos de fina hierba...

            Caminaron  hacia  el  interior  siguiendo  la  línea  del

            arroyuelo, que se deslizaba rumorosamente sobre un


            lecho  de  arena  entrecubierto  de  pequeñas  piedras

            redondeadas... En algunos lugares, un ligero desnivel

            daba lugar a una diminuta cascada que caía como un


            chorro sobre un lecho de peñascos y troncos caídos.


               —Más  adentro  hay  un  lago...  —dijo  Edy—.  Me  he

            bañado muchas veces en él.


               Pequeños animales, a los que no prestaron atención,


            huían rápidamente entre los brezos, con un rumor de

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