Page 306 - Viaje A Un Planeta Wu-Wei - Gabriel Bermudez Castillo
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Viaje a un plan eta Wu -Wei                               Gabri e l Berm údez Casti llo


               —Muchas gracias, Edy... —dijo, sintiéndose torpe y

            fuera de lugar—. No sé qué decirte... Yo no tengo nada

            para ti. —No tienes que darme nada...



               Hubo un momento de silencio. El hálito ligeramente

            caluroso  de  la  noche  les  azotó  el  rostro,  sin  que

            volviesen a mirarse de frente. Los dos tenían perdida


            la  vista  en  el  insondable  misterio  del  bosque  lejano.

            Sergio tomó un trago de su limonada.


               —A  veces  —dijo  tontamente—  echo  de  menos  el

            hielo...


               —Ya sabes que no tengo —contestó ella—. El pobre


            Hermán  quiso  construir  una  máquina  de  vapor.

            Hubiéramos  podido  conectar,  con  el  tiempo,  un


            compresor y un frigorífico... Hermán era muy bueno...


               —¿Le querías mucho? —Sí.


               Sergio carraspeó, sin saber que decir.


               —Es... es un sombrero estupendo —murmuró—. Te

            lo agradezco mucho...


               Edy no dijo nada. Ahora le estaba mirando de frente,


            y  en  los  claros  ojos  grises  había  una  expresión

            indefinible, alegre y triste a la vez... «Es una mujer de


            verdad... tan valerosa... tan fuerte... tan cariñosa con su

            hijo... —pensó Sergio—. y he venido a complicarle la

            vida...  Si  pudiera  quedarme  con  ella,  y  olvidarlo


            todo...»

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