Page 310 - Viaje A Un Planeta Wu-Wei - Gabriel Bermudez Castillo
P. 310

Viaje a un plan eta Wu -Wei                               Gabri e l Berm údez Casti llo


               —Buenas noches, Edy.


               —Buenas noches, Sergio.


               Le  costó  dormirse.  Su  habitación  le  pareció  más

            solitaria que nunca, con la estrecha cama en un rincón,


            la palmatoria humeando sobre una silla, la mochila y

            los  fusiles  apoyados  en  un  rincón,  y  el  sombrero  de

            cazador  africano  triunfalmente  colocado,  como  una


            joya única, en el colgador hecho con patas de ciervo

            que  había  en  la  pared.  Se  durmió  tarde,  soñando  y

            viendo  entre  brumas  el  blanco  cuerpo  de  Edy,  sus


            brazos cariñosos tendiéndose hacia él, los alegres ojos

            mirándole...  Pero  eso  fue  mezclándose  después  con

            máquinas  trabajando  en  un  ambiente  polvoriento,


            seres  grasientos  encorvados  bajo  sacos  de  mineral,

            apariciones hediondas en el fondo de una chorreante


            caverna...


               —Sergio... Sergio...


               Era ella. Estaba a su lado, con la vela en una mano,

            vestida con un corto camisón blanco que le llegaba a


            mitad de los muslos... Sergio se incorporó en la cama,

            sin  sentirse  avergonzado  por  el  hecho  de  estar

            prácticamente desnudo...


               —Hay gente fuera... son seis o siete jinetes...



               —Espera.


               Sergio saltó de la cama, y tomó velozmente el rifle

                                                           310
   305   306   307   308   309   310   311   312   313   314   315