Page 325 - Viaje A Un Planeta Wu-Wei - Gabriel Bermudez Castillo
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Viaje a un plan eta Wu -Wei Gabri e l Berm údez Casti llo
—dijo la ronca voz de Marta di Jorse, desde la
escalera...— Mira, Edy, guapa; sírvele por última vez,
pero no les des nada más... Tú Sergio, haz el favor de
venir conmigo... ayúdame con el caballo, tiene una
herradura floja...
—A Vodka Smith no lo mataron los bichos —dijo
Amílcar Stone—. Eso es una mentira, Zacarías. Lo maté
yo mismo en las cercanías de Moscú, cuando se pasó a
la partida del caballero Tauler... Yo mismo le metí un
buen plomo entre las cejas, y saltó como un conejo
cuando lo degüellan... Llevaba encima tres céntimos, y
el sello del doctor La Valeria, a quien había robado y
asesinado dos días antes...
Mientras salían al frío exterior, Marta di Jorse,
confianzudamente, cogió a Sergio por el brazo.
—Mira; no les hagas ningún caso a estos. Tan pronto
son bandidos como se enredan en la primera
expedición que se presenta. Somos siempre los
mismos, créeme... Bueno; vamos a dar un paseo...
—¿Y tu caballo?
—Deja mi caballo en paz, que no le pasa nada. Yo lo
que quiero es hablar contigo... Pero, ¿no llevas el rifle,
ni nada? Menos mal que llevo la pistola... ¿cómo se te
ocurre salir sin armas? Claro que eres un novatillo, un
ternero de leche, y te acaban de sacar de la teta hace
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