Page 348 - Viaje A Un Planeta Wu-Wei - Gabriel Bermudez Castillo
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Viaje a un plan eta Wu -Wei Gabri e l Berm údez Casti llo
esta tierra, ahora sí que le era preciso para seguir con
atención los movimientos rítmicos del segundero...
Edy dormía. Vio pasar algo como un resplandor blanco
sobre el caserío en el momento en que las siete horas se
cumplieron. Suspiró, dio media vuelta, y se durmió a
su vez.
Se daba cuenta de que no le quedaban muchos días.
En el momento en que la carreta, conducida por
Amílcar Stone, llegase de Abilene, el primer capítulo
de la historia entre Edy y él se cerraría por completo, y
nadie podía saber si ese capítulo tendría una
continuación. Quiso comentarlo con la muchacha, pero
encontró la misma respuesta:
—Por favor, no lo digas. No quiero que pienses en
eso ahora...
Le preocupaba dejarla sola allí. Trató de convencer a
Marta di Jorse para que no fuera a la expedición, y se
quedase allí, con Edy, pero la mujer se le rio en la cara,
y le contestó con tal cantidad de barbaridades, que no
se le ocurrió volver a pedírselo.
—Anda, ternerillo... no te preocupes —dijo ella, más
tarde—. ¿No ves que están ahí cerca Mansour y sus
hijos? Para cualquier cosa que hubiera, los tendrías
aquí en un momento... Y además, yo no me pierdo lo
de Africa, por nada del mundo, así me corten en
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