Page 347 - Viaje A Un Planeta Wu-Wei - Gabriel Bermudez Castillo
P. 347

Viaje a un plan eta Wu -Wei                               Gabri e l Berm údez Casti llo


            a Edy de que, ahora que estaba vendada, más valía no

            tocarla. Por la noche tuvo una ligera fiebre, y se acostó

            pronto, sintiéndose un tanto escalofriado, si bien muy


            caliente  y  abrigado  en  la  amplia  cama  de  Edy.  Muy

            tranquilamente, el pequeño Hermán vino a darle las


            buenas noches, y Marta permaneció sentada a su lado

            un  rato,  contándole,  con  el  pretexto  de  entretenerle,

            horribles  historias  de  sangre,  expediciones,  luchas  y


            matanzas.  Eso  hasta  que  Edy,  con  una  energía

            inesperada, le dijo a la otra que les dejara en paz, cosa

            que  Marta  di  Jorse  hizo  de  buen  grado,  sin


            manifestarse ofendida en lo más mínimo. El olor del

            apestoso cigarro que la mujer había estado fumando

            permaneció  durante  un  buen  rato  en  la  alcoba...  Se


            encontraba cansado ahora que el efecto de las pildoras

            energéticas se había ido, pero eso no fue obstáculo para

            que, cuando el tibio cuerpo de Edy se situó junto al


            suyo, sintiera la misma pasión tranquila que la noche

            anterior...


               —No  te  encuentras  bien,  Sergio.  Es  mejor  que


            duermas...


               —Bueno; pero me voy a encontrar peor si me estoy

            aquí quieto, mirándote...


               Hubo un momento en que miró su reloj, pensando


            que casi se había olvidado de que lo llevaba puesto...

            Aunque era un instrumento totalmente innecesario en

                                                           347
   342   343   344   345   346   347   348   349   350   351   352