Page 357 - Viaje A Un Planeta Wu-Wei - Gabriel Bermudez Castillo
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Viaje a un plan eta Wu -Wei Gabri e l Berm údez Casti llo
no podía sentirlo sin pensar en Edy...
Terminó de vestirse. Tomó el rifle magnético y repasó
rápidamente los cargadores grises; por un momento,
viendo uno que era distinto de los demás, de un oscuro
tono dorado, y algo más largo,ʹpensó en dejarlo allí. Al
final, decidió llevarlo consigo. Se caló el sombrero de
cazador africano, cargó con su mochila...
Ella permanecía sentada en el mismo lugar, inmóvil,
mientras fuera comenzaba a oírse pateo de caballos y
voces somnolientas.
Se acercó y se arrodilló en el suelo ante ella. Edy tenía
los ojos cerrados y sobre las mejillas resbalaban las
lágrimas.
Intentó besarla; ella volvió la cara a otro lado...
—Adiós, Edy —dijo él, desde la puerta—. Volveré.
Ella no se movió.
—Adiós, Edy.
Sobre el campo, el bosque, el riachuelo, las verdes
hojas y los medio dormidos guerrilleros se extendió el
primer lanzazo dorado del sol saliente. Sergio hizo un
gesto triste con la cabeza, y salió al exterior.
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