Page 445 - Viaje A Un Planeta Wu-Wei - Gabriel Bermudez Castillo
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Viaje a un plan eta Wu -Wei                               Gabri e l Berm údez Casti llo


            continuaba  por  medio  de  más  árboles,  riachuelos,

            volcanes,             peñas,           desiertos,            mares,           montañas,

            desfiladeros, ríos... y que después de cerrarse sobre sí


            misma, volvía a encontrarse en el mismo lugar en que

            se hallaba ahora... Pero era un camino tan largo, tan


            largo y difícil, y a la vez tan grande...


               Oía voces a lo lejos, entre ellas la ronca y excitante

            voz  de  Marta  di  Jorse.  «¡Qué  mujer!»  pensó.  «Qué

            diferentes  son  ella  y  Edy...  Si  se  llevasen  bien...»  La


            zarpa  suave  y  húmeda  estaba  de  nuevo  sobre  su

            mano...


               —Eres una cellisa —dijo, torpemente.


               —Ya me lo has dicho.


               Tenía dos grandes ojos pardos, cubiertos por largas y


            sedosas  pestañas.  El  pelaje  era  gris,  incluso  en  la

            cabeza.  Pero  el  lomo  se  hallaba  dividido  por  dos


            estrechas líneas de pelo blanco...


               —Toma esto. Estás mal...


               Algo  gelatinoso  se  acercó  a  su  boca...  sintió  que  la

            húmeda zarpa gris lo introducía con suavidad. Tragó,

            notando un perforante dolor cuando varios grumos de


            materia pastosa atravesaron su hinchada garganta...


               —Es bueno —dijo la agradable voz de tenor.


               —Es... bueno... —repitió automáticamente, Sergio.




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