Page 458 - Viaje A Un Planeta Wu-Wei - Gabriel Bermudez Castillo
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Viaje a un plan eta Wu -Wei                               Gabri e l Berm údez Casti llo


            Sergio  alargó  el  brazo  para  tomar  el  rifle...  Trató  de

            apuntar hacia el lugar donde las hojas se movían... y la

            vista  se  le  nubló...  Cuando  volvió  a  poder  enfocarla


            claramente, vio un pequeño monito, con una cola larga

            y  retorcida,  que  les  miraba  con  atención...  Apretó  el


            gatillo; la bala silbó entre las frondas, y el monito, con

            un chillido agudo, desapareció...


               —Volvamos                  con         los       demás           —dijo           Sergio,

            desesperanzado—. Es ya tarde.


               En  ese  momento  oyeron,  uno  detrás  de  otro,  tres


            estampidos.


               Cuando  llegaron.  Marta  cojeando,  con  la  herida

            sangrante,  apoyada  en  el  hombro  de  Sergio,


            contemplaron al Capitán Grotton y a Zacarías de pie,

            mirando  hipnotizados  la  caldera  de  hierro  que

            exhalaba un apetitoso vapor sobre un pequeño fuego...



               —Si  llego  a  quedarme  aquí  —dijo  el  abuelo  Jones,

            cacareando  como  una  gallina—  vais  buenos...  Puse

            unos lazos por ahí y cogí un par de estos...


               Eran unos animales pequeños, parecidos a conejos,


            pero con un rabo largo, y las orejas redondas...


               —No cogimos nada —dijo Sergio.


               —Ni nosotros tampoco —susurró el capitán Grotton.


               Tocaron  a  dos  frutas  y  una  porción  de  carne  por




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