Page 461 - Viaje A Un Planeta Wu-Wei - Gabriel Bermudez Castillo
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Viaje a un plan eta Wu -Wei Gabri e l Berm údez Casti llo
silenciosamente los estrechos cañones; otras veces era
un arroyo de mayor profundidad, con una rápida
corriente, no muy ancha, que todos cruzaban
fácilmente, a excepción de Marta.
La primera vez, la mujer se obstinó en cruzar ella,
lanzando un gemido al sentir el contacto del agua en la
inflamada pierna; después, bajo la reprimenda de
Sergio, permitió que éste la tomase en brazos cada vez
que era preciso.
Un sonido retumbante, como el vibrar de un gong
colosal resonó sobre los desfiladeros, repitiéndose en
múltiples ecos, cada vez más débiles. Se detuvieron,
asombrados y preocupados a la vez.
—Los mandriles —dijo el Capitán Grotton, al ver
todas las miradas fijas en él—. Han debido encontrar
nuestro rastro... Eso... lo he oído antes, es una especie
de tambor hecho con madera hueca... Si les llegase el
caletre para eso, diría que se comunican con él...
El sonido retumbante volvió a sonar al cabo de un
lapso de tiempo, y después continuó haciéndolo a
intervalos regulares, que Sergio calculó
aproximadamente en una duración de unos treinta
segundos.
Continuaron andando, cada vez más nerviosos,
mientras el sonido funeral continuaba repitiéndose. En
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