Page 462 - Viaje A Un Planeta Wu-Wei - Gabriel Bermudez Castillo
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Viaje a un plan eta Wu -Wei Gabri e l Berm údez Casti llo
el ritmo, en la separación de uno y otro retumbar, había
algo maligno... cuando sonaba un golpe, transcurría
tanto tiempo hasta que se escuchaba otro, que parecía
que no iba a sonar ya, que les habían perdido la pista,
que esta vez, no, no sonaba, nos han perdido, no nos
ven... Y de pronto, como un brusco recordatorio de que
debían perder todas las esperanzas, el lóbrego resonar
atronaba sordamente a través de los cañones, las
grietas y las rocas sueltas.
—No podemos detenernos ahora, amigos —dijo el
Capitán Grotton—. Hemos de seguir mientras
podamos... comeremos andando incluso, y si alguien
tiene que hacer algo a solas, que lo haga deprisa, y se
reúna en seguida con los demás... ¡Ah! Y que avise que
tiene ganas de lo que sea, para que lo sepamos los
demás...
—¿Tenemos que decirte también de qué color es? —
contestó Marta, con un atisbo de mal humor.
El Capitán Grotton se lo pensó un momento. —Pues
no —contestó como si se lo hubiera tomado en serio—
. Pero si lo entierras, mejor... Los mandriles lo verían, y
sabrían por dónde andamos... Basta de charla, y
adelante.
—Tu madre —dijo Marta.
Nadie le hizo caso. Todos se daban cuenta de que la
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