Page 528 - Viaje A Un Planeta Wu-Wei - Gabriel Bermudez Castillo
P. 528

Viaje a un plan eta Wu -Wei                               Gabri e l Berm údez Casti llo


            porque era un asunto difícil... He procurado ayudarte

            en lo posible.


               —Lo he notado... pero, ¿cómo sabías que estaba aquí?


            —Ha  habido  quien  me  lo  ha  dicho  —contestó  el

            Vikingo, evasivamente, apoyándose en el rifle—. Ven

            conmigo; tengo café caliente... No creo que te venga


            mal.


               —¡De ninguna manera!


               Sobre  las  rocas  y  los  cerrados  árboles  continuaban

            surgiendo, a lo lejos, a la luz cada vez más clara del sol

            que comenzaba a nacer, la humareda y las llamas del


            incendio. El Vikingo tenía a pocos pasos de allí, no lejos

            de su caballo, una diminuta fogata donde se calentaba


            una cafetera de hierro. El aroma del café recién hecho

            caló a Sergio hasta lo más profundo.


               —¿Cómo están el Manchurri y el Huesos?


               —Bastante  bien.  El  Manchurri  no  ha  conseguido


            bueyes  todavía,  y  a  la  máquina  se  le  estropeó  una

            pieza. La llevo ahí ahora.


               —El Vikingo señaló las alforjas de su caballo—. Tuve

            que ir hasta Abilene por ella...



               Sergio bebió ávidamente dos grandes tazas de café.


               —Esto me recuerda a una mujer que conocí... A Edy...

            tenía un café excelente...




                                                           528
   523   524   525   526   527   528   529   530   531   532   533