Page 568 - Viaje A Un Planeta Wu-Wei - Gabriel Bermudez Castillo
P. 568

Viaje a un plan eta Wu -Wei                               Gabri e l Berm údez Casti llo


               El  saberse  a  una  distancia  incalculable  del  más

            próximo  poblado  les  llenaba  de  angustia,  sin  saber

            muy  bien  si  estaba  motivada  por  eso,  o  por  la


            proximidad  obsesionante  de  la  ingente  construcción

            negra.  Y  allí,  cuando  acabó  el  bosque,  la  vieron,


            asentado  su  principio  sobre  el  fondo  de  un  valle,

            continuando sobre la montaña próxima, y sobre otro

            valle, y sobre la cordillera que había después... Un río


            había sido desviado por la terrible construcción, y sus

            aguas se arrojaban tumultuosamente contra el flanco

            negro  de  la  pirámide,  chocando  allí,  siguiéndola


            durante  unos  kilómetros,  para  separarse  después  y

            perderse en una lejana llanura...


               —Nos quedamos aquí —dijo Sergio.


               Y por milésima vez en aquellos días, volvió a mirar


            su reloj, como si no pudiera creer que era cierta la fecha

            que veía marcada en el calendario.


               —Esconded el autociclo un poco más adentro —dijo,


            como  suplicando—.  Y  acampad  allí...  yo...  yo  debo

            esperar aquí.


               El Manchurri y el Vikingo le miraron con fijeza, el

            primero con una clara expresión de terror en sus ojos;


            el  segundo  simplemente  con  atención,  como  si

            quiesiera  profundizar  en  sus  pensamientos.  Pero  le

            obedecieron;  el  automotor  retrocedió,  retirándose  al




                                                           568
   563   564   565   566   567   568   569   570   571   572   573