Page 567 - Viaje A Un Planeta Wu-Wei - Gabriel Bermudez Castillo
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Viaje a un plan eta Wu -Wei Gabri e l Berm údez Casti llo
un ser humano.
La columna se cernía ya sobre ellos como una masa
inalcanzable. En sus vertientes laterales, totalmente
lisas, la luz del sol moría sin reflejo alguno; la
superficie superior, donde el tronco de pirámide se
cortaba, se hallaba muy por encima de su vista, siendo
imposible saber si allí había algo.
Nadie hacía ninguna pregunta a Sergio, y nadie
hablaba apenas. Como oprimidos por el ambiente cada
vez más triste. apenas conversaban entre sí.
Caminaban por barrancas y cañadas, deteniéndose
solamente para comer, dormir o cargar combustible
para el vehículo... y la columna se acercaba lentamente,
cada vez más inmensa, cada vez más increíble en sus
dimensiones enormes. Llegó un momento en que
pareció llenar el horizonte entero, y casi cubrir el cielo
con su negra masa... y aún les faltaba camino que
recorrer.
Una tarde, pasaron por las silenciosas avenidas de un
bosque de árboles gigantes, cuyas cimas se perdían en
la ligera niebla del anochecer... En los espacios entre los
anchos troncos crecía un fino césped, donde las
macizas ruedas del carromato pisaban suavemente,
rodando con facilidad.
—Aquí no ha venido nadie nunca —dijo el Vikingo.
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