Page 717 - Viaje A Un Planeta Wu-Wei - Gabriel Bermudez Castillo
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Viaje a un plan eta Wu -Wei Gabri e l Berm údez Casti llo
dentro esa sensación de conocimiento inmediato era la
suprema felicidad, pero también la responsabilidad
más extrema. Todos, en la tierra, tenían un cierto
sentido wu‐wei de la vida, pero sólo un Profe wu‐wei
sabía lo que había que hacer en cada momento, qué
decisión era acertada o no, y cuándo convenía tomarla.
Quizás al principio le había confundido la palabra,
porque un Profe wu‐wei no era alguien que obrase
conforme a normas establecidas y las enseñase... No
era un Profesor wu‐wei...
—¿No? —dijo el Vikingo, muy suavemente, sin
soltarle la mano...
No. No estaba orientado hacia el pasado, hacia el
aprendizaje de algo que luego se enseña. Era hacia el
futuro... algo que se tenía dentro o no se tenía. Una hoja
de árbol caída al suelo por la acción del hombre...
pequeño mal wu‐wei... Una nave como la
«Athelstane»... pésimo wu‐wei para el mundo, si las
cosas se desarrollaban tal como los tripulantes de la
nave hubieran querido... El ser Profe wu‐wei era una
fuerza individual, como pequeños grumos de levadura
que en el conjunto de la vida terrestre, tal como era
ahora, lo mantenían todo invariable, sin que una y otra
fuerza, los hombres y la tierra, se dañasen entre sí... No.
Un profe wu‐wei, por ello, era, verdaderamente, un
profeta wu‐wei...
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