Page 712 - Viaje A Un Planeta Wu-Wei - Gabriel Bermudez Castillo
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Viaje a un plan eta Wu -Wei Gabri e l Berm údez Casti llo
automáticamente. Y su voz resonó con lóbregos ecos
en las paredes de la cripta.
Abrió uno de los costados del pupitre, hasta
encontrar lo que buscaba... Después, permaneció unos
segundos pensando intensamente. Por fin la sonrisa se
hizo más abierta, y sus manos se movieron hábilmente
buscando un mando que era muy sencillo, y que
necesariamente debía encontrarse allí. No le costó
mucho hallarlo; era un simple interruptor, con un
marcador de tiempos al lado. Puso este último en la
fase más lenta, y conectó el interruptor. Hubo una
ligera vibración en las luces, que se extinguieron
durante un segundo, brillaron con fuerza y volvieron a
lucir nuevamente con el mismo fulgor moribundo.
Alberto continuaba en el mismo estado, con los ojos
muy abiertos; pálido, la frente cubierta de un sudor
viscoso; los miembros completamente endurecidos.
Fue en vano que Sergio intentase levantarle para
cargárselo al hombro y sacarlo de allí... el cuerpo del
noble parecía una sólida masa de músculos anudados
entre sí.
Sergio lo contempló con compasión cada vez más
intensa. Sin duda, cuando su padre, el asesinado
Presidente Carlos, bajó a la cripta al llegar su jubileo,
habría sucedido algo igual. Creía recordar que después
de que su padre entró en la cripta, ésta había
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