Page 261 - Negrete Javier - Alejandro Magno Y Las Aguilas De Roma
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esta otra: muchos arios más tarde, siendo cónsul,
mandó ejecutar a su único hijo por batirse en duelo
como él. La diferencia era que el hijo, como todos los
demás legionarios, había recibido órdenes expresas de
no admitir ningún reto. El tal Torcuato (que se ganó el
sobrenombre por la torques arrebatada) podría haber
hecho la vista gorda y el resto del ejército se lo habría
perdonado, ya que el joven era muy popular entre la
tropa, pero prefirió castigar aquella violación de la
disciplina aunque fuera en la persona de su único
descendiente.
»La religión entre ellos...»
En ese momento, una mano se posó sobre su
hombro. —¿Quieres ver algo interesante?
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