Page 282 - Negrete Javier - Alejandro Magno Y Las Aguilas De Roma
P. 282

preguntas de matemáticas que Euctemón respondía a

            una velocidad inverosímil, a veces incluso antes de que


            Dicearco  terminara  de  enunciar  el  problema.  Era

            evidente que el topógrafo estaba desconcertado y un

            punto envidioso. Dejó a Euctemón un diagrama sobre


            esferas celestes para que le echara un vistazo, se puso

            en  pie  y  tomó  a  Demetrio  del  brazo  para  hacer  un


            aparte con él.


                  —¿Siempre ha sido así?


                  —Desde  que  yo  puedo  recordar,  sí.  De  niño  se

            dedicaba  a  contarlo  todo  y  a  inventar  relaciones

            extrañas  entre  los  números.  Una  vez  que  estábamos


            jugando en el jardín se me ocurrió preguntarle cuántos

            ladrillos tenía la tapia que daba a la calle de las Teas. La


            miró  un  segundo  y  me  dijo  que  eran  cuatro  mil

            trescientos setenta y ocho.


                  —¿Y lo eran?


                  —Sí.  Me  acuerdo  porque  tuve  la  paciencia  de


            contarlos. Dicearco se volvió hacia Alejandro.


                  —A veces hay locos como él —le dijo—. Los dioses

            les privan de la razón, pero una sola de las Musas les

            insufla su don, y salvo en eso son unos perfectos idiotas


            en todo. Se ve que este muchacho es un protegido de

            Urania.


                  —Mi  hermano  no  es  ningún  idiota  —le  defendió




                                                              282
   277   278   279   280   281   282   283   284   285   286   287