Page 102 - Sombras En Fuga - Orson Scott Card
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Sombras en fuga ‐ Orson Scott Card
—Si es realmente una nave fórmica —dijo
Cincinnatus—, y si realmente ha estado viajando siete,
ocho o diez siglos, pudo haber ocurrido cualquier cosa.
Una enfermedad. Pudieron haber agotado sus
oligoelementos irrecuperables. Quizá llegaron a su
destino original hace siglos, pero era inhabitable y
siguieron viaje, en busca de otro mundo. Tal vez este sea
el primero que hayan encontrado.
Carlotta meneó la cabeza.
—Cuando llegaron a la Tierra, los fórmicos bajaron a
la superficie del planeta y comenzaron a modificarla.
Aquí no están haciendo nada. Creo que están muertos.
—¿Entonces cómo han llegado a la órbita
geosincrónica? Los fórmicos nunca desarrollaron
ordenadores, porque tenían el cerebro de las obreras para
almacenar y procesar datos. No tenían sistemas
automáticos. Alguien detectó este planeta y condujo la
nave hasta allí.
—¿Y por qué están inactivos? —preguntó Ender.
—Porque nos han visto —repuso Cincinnatus.
Ender hizo un gesto desdeñoso.
—Vamos, cuando llegaron a la Tierra, había naves
nuestras por todas partes, desde el cinturón de Kuiper
hacia dentro.
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