Page 106 - Sombras En Fuga - Orson Scott Card
P. 106
Sombras en fuga ‐ Orson Scott Card
—Y eso es lo que opina un niño de seis años —
sostuvo el Gigante—. Tengo más del triple de tu edad y
sé de qué hablo. Tú no. Si has leído La Reina Colmena,
sabes que se percataron de su error y lamentaron
profundamente haber matado a tantos seres autónomos
cuando fueron a la Tierra. Suponían que todos éramos
obreras y matarlas a ellas significa tanto, moralmente
hablando, como cortarle las uñas a alguien. Cuando
comprendieron que cada uno de nosotros era un ser
independiente e irreemplazable, detuvieron la expansión
por nuestro espacio y se replegaron. Solo que no tenían
modo de avisarnos, pues no poseían lenguaje, y nosotros
éramos sordos a sus pensamientos.
—Otro motivo por el cual La Reina Colmena tiene
que ser ficción —opinó Ender.
—Así la guerra continuó, y los matamos a todos —
dijo el Gigante—. La Reina Colmena de esta nave colonia
habría conocido cada paso de su decisión. Cuando
descubra que somos humanos tendrá miedo de nosotros,
sí, pues tendría que estar loca para no tener miedo... pero
también estará llena de contrición y ansiosa de demostrar
sus intenciones pacíficas.
—O quizá desee vengarse porque los humanos
matamos a todas sus hermanas, aunque no habían vuelto
a invadir la Tierra —planteó Cincinnatus.
106

