Page 115 - Sombras En Fuga - Orson Scott Card
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Sombras en fuga ‐ Orson Scott Card
—Parece que no usan herramientas para abrirla —
dijo Sergeant. Hablaba en voz baja y quizá le temblara la
voz. ¿Era posible que tuviera miedo? —Solo un giro y se
abrió.
—¿Cuánto aire salió? —preguntó Carlotta.
—Nada —respondió Sergeant.
—Quizá no estemos dentro de la zona habitable —
dijo Carlotta—. No es posible que se haya evaporado toda
la atmósfera. No había ninguna brecha en el casco.
—Entra —indicó Ender.
—¡No! —intervino el Gigante—. No entres.
—No puede ver nada desde ahí —aclaró Ender—.
Están vivos o están muertos. Si no lo averigua ahora,
tendrá que regresar.
—Pero no solo —añadió el Gigante—. No puede
entrar solo.
—Regresa —dijo Carlotta—, y yo iré contigo para
respaldarte.
—Para ver quién me mata, querrás decir —replicó
Sergeant y se rio. ¿Con nerviosismo?
—Envía una sonda —ordenó el Gigante.
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