Page 135 - Sombras En Fuga - Orson Scott Card
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Sombras en fuga ‐ Orson Scott Card


                 Ellos no podían perder su mutua confianza. Tenían

          que contar unos con otros, o no tenían futuro.


                 Pero  si  podían  permanecer  con  vida  y  seguían


          trabajando juntos, qué gran futuro les esperaba. Bean no

          podía  explicarles  lo  que  tenía  en  mente.  Mejor  dicho,

          podía  explicarles,  pero  les  arrebataría  el  resto  de  su


          infancia, y sentirían la opresión de saber que su futuro ya

          estaba trazado.


                 Tenían  muy  poco  futuro  como  individuos,  pero


          mucho  futuro  como  fundadores  y  constructores  de  un

          nuevo tipo de especie humana.


                 Pero  si  no  podían  resolver  el  problema  del


          gigantismo  y  la  muerte  prematura,  la  nueva  especie

          estaba  condenada  a  morir  en  cuanto  comenzaran  a

          saborear la vida adulta. Sería una especie atrapada en una


          infancia perpetua; una adolescencia, en el mejor de los

          casos. No, en el peor de los casos. Inestables, rechazando

          papeles  impuestos  por  necesidades  ajenas...  ¿Cómo


          podías  fundar  una  nueva  civilización  basada  en  los

          deseos  de  los  adolescentes?  Rara  vez  construían,  solo

          rompían cosas.



                 Sin embargo, cuando se interesaban en un problema,

          era maravilloso observar el funcionamiento de su mente.

          Manos  diminutas,  pequeñas  incluso  para  niños  de  seis





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