Page 263 - Sombras En Fuga - Orson Scott Card
P. 263
Sombras en fuga ‐ Orson Scott Card
—Quédate con Ender para protegerlo. No creo que
Carlotta corra ningún peligro.
—Me niego —dijo Cincinnatus—. Permaneceremos
juntos. Todos observaremos mientras Ender consigue su
muestra de los zánganos, si puede. Luego
acompañaremos a Carlotta.
—Llevará más tiempo. Ya estáis cansados.
—Como dijiste, ahora la nave es segura. Podemos
dormir aquí y volver a comenzar mañana, si es necesario.
Cincinnatus tenía razón. Bean no podía decirles que
estaba ansioso de que terminaran esas tareas y
regresaran, porque quizás él no estuviera vivo mañana o
pasado mañana. Les había dicho que él no moriría.
—El Gigante está pensando —observó Cincinnatus.
—Las vibraciones atraviesan el vacío del espacio y me
dan ganas de orinar —añadió Ender.
—¡Otra vez! —protestó Carlotta.
—Creo que es socialmente correcto hacerte encima
cuando los alienígenas entran en tu mente por primera
vez —dijo Ender—. Si no lo era, lo es ahora.
Son tan inmaduros... Y tan adultos... El peso de una
especie sobre sus hombros. Niños haciendo chanzas,
provocando a su padre viejo y tullido.
263

