Page 89 - Sombras En Fuga - Orson Scott Card
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Sombras en fuga ‐ Orson Scott Card


          consumir todo lo que se aproximara. Hacía tiempo que

          Cincinnatus había penetrado en todos los bancos de datos


          de  la  vieja  Flota  Internacional  y  del  nuevo  Congreso

          Estelar,  y  confiaba  en  que  sería  capaz,  cuando  se

          presentara  la  necesidad,  de  derrotar  una  por  una  a


          cualquier  nave  de  guerra  que  la  raza  humana  enviara

          contra él.


                 Siempre había pensado que, con el tiempo, el mayor


          peligro  serían  los  humanos  decididos  a  eliminar  a  los

          leguminotes antes de que pudieran suplantar al Homo

          sapiens como forma de vida dominante en el universo.



                 En  cambio,  esta  era  una  nave  alienígena,  y

          Cincinnatus  contaba  con  la  confianza  del  Gigante

          mientras desaceleraban para ir a su encuentro. Tendría


          que haberse sentido exultante, vindicado.


                 Solo sentía alivio y un poco de amargura. ¡Al fin! ¿Y

          solo ahora me dices que necesitabas un hijo guerrero?


                 Sin  embargo,  el  alivio  y  la  amargura  pronto  se

          disiparon,  y  ahora  tenía  que  admitir  que  sentía  una


          inquietud creciente. No, ya no era inquietud. Puro miedo,

          eso era lo que sentía. Todos sus estudios y planificaciones


          militares eran teóricos o históricos. Esto era real.


                 Si Cincinnatus no lo hacía bien, todos podían morir.

          Si  se  apresuraba  a  usar  una  fuerza  mortífera,  podía




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