Page 737 - La estacion de la calle Perdido - China Mieville
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él, trazó a gran velocidad un arco desde el extremo del tubo

            y chocó contra el muro. El golpe arrancó las conexiones del

            traje del mercenario. La perfecta trayectoria curva seguida

            por este se interrumpió y rodó describiendo en un feo arco
            roto; mientras su arma se alejaba volando de él, aterrizó con

            fuerza  y  sin  equilibrio  alguno  sobre  el  duro  suelo  de

            hormigón, que quedó manchado de sangre.


                Shadrach gritó y gimió, rodó sobre el suelo aferrándose la

            cabeza con las manos, trató de incorporarse.

                Sus atribuladas ondas mentales prorrumpieron de pronto

            en el aire. La polilla asesina se volvió, gruñendo.

                Isaac  gritó  a  los  constructos.  Mientras  la  criatura

            empezaba a correr con horripilante rapidez hacia Shadrach,

            los  dos  que  se  encontraban  detrás  de  ella  saltaron

            simultáneamente.  De  sus  bocas  brotaron  llamas  que  se

            desparramaron sobre el cuerpo de la polilla.

                La cosa chilló y un puñado de látigos dérmicos brotó de

            su chamuscada espalda para atacar a los constructos. Pero la

            polilla no frenó su avance sobre Shadrach. Una excrecencia

            tentacular se enrolló con un chasquido alrededor del cuello

            de uno de los constructos y la arrancó del cuerpo de la polilla

            asesina con asombrosa facilidad. Lanzó el cuerpo de metal

            contra  el  muro  con  la  misma  brutalidad  que  había

            demostrado con el casco.

                Se  produjo  un  terrible  sonido  mientras  el  constructo  se

            hacía pedazos y arrojaba metal destrozado y aceite llameante

            por el suelo. Ardió a poca distancia de donde se encontraba

            Shadrach, fundía el metal y quebraba el hormigón.

                El constructo que había junto a Isaac lanzó un escupitajo

            de potente ácido sobre el racimo de huevos. Al instante, estos


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