Page 962 - La estacion de la calle Perdido - China Mieville
P. 962

tenaz que se me ha pasado por alto me pica como una barba

            incipiente. Mis ojos se asoman desde una piel desnuda,

            rosada, arruinada, cuarteada y pegajosa. La sangre corre

            por todo mi cráneo.

                Mis pies vuelven a estar constreñidos por asquerosos

            jirones que esconden su forma monstruosa. Las cañas de las

            plumas que atravesaban las escamas han sido arrancadas.

            Camino con lentitud y cuidado, mi ingle está tan desplumada

            y en carne viva como mi cabeza.

                Traté de romperme el pico pero no pude.


                Me alzo frente al edificio con mi nueva carne.



                Mediamisa se detiene, pero no durante mucho tiempo.

            Con otro movimiento lánguido, repite su invitación.


                Es generosa, pero debo declinarla.

                Me ofrece medio mundo. Se ofrece a compartir conmigo

            su vida bastarda y liminar, su cuidad intersticial. Su oscura

            cruzada y su fanática venganza. Su desprecio hacia las

            puertas.

                Rehecho fugado, liberto. Nada. No es cierto. Ha

            convertido a Nueva Crobuzon a la fuerza en una nueva

            ciudad y ahora se esfuerza por salvarla para sí mismo.


                Ve a otra media-cosa destrozada, otra reliquia exhausta
            que podría convertir para participar en su impensable lucha,

            otro para quien la vida en cualquier mundo es inconcebible,

            una paradoja, un pájaro que no puede volar. Y me ofrece

            una salida hacia su incomunidad, su marginalidad, su

            ciudad bastarda. El lugar violento y honorable desde el que

            emerge su furia.



                                                           961
   957   958   959   960   961   962   963