Page 530 - Primera Guerra Formica 02 - La Tierra En Llamas - Orson Scott Card
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La Tierra en llamas Orson Scott Card ‐ Aaron Johnston
desgarrar en tiras el pañuelo que le cubría la cara para
envolverse las manos con una especie de venda y
poder sujetar la cuerda. El animal empezó a resistirse
de nuevo, pero Bingwen le dio un violento tirón y le
recordó quién tiraba de quién. Luego sacó una de las
bolsas de cosecha e hizo una especie de máscara para
el animal, como un gigantesco bozal que le cubría casi
toda la cabeza. Entonces el búfalo se calmó, pues
captaba el olor del granero en la bolsa.
Lo guio de regreso al valle. Había decidido que no
iba a darse la vuelta. Si había llegado hasta tan lejos,
acabaría lo que había empezado. No renunciaría tan
fácilmente como el búfalo.
Se dirigieron a la zona más cercana de cosecha
ilesa. Si cruzaban el valle ciñéndose a los brotes
verdes, tal vez podrían llegar al otro lado sin
contaminarse. Bingwen dio los primeros pasos hacia
los altos tallos y esperó a ver si se sentía mareado o
con ganas de vomitar.
No sucedió nada.
Continuó avanzando, tirando del búfalo de agua.
Los tallos verdes sanos crujían y se rompían bajo
sus pies. Dañar de esa forma la cosecha iba contra todo
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