Page 528 - Primera Guerra Formica 02 - La Tierra En Llamas - Orson Scott Card
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La Tierra en llamas Orson Scott Card ‐ Aaron Johnston
hubiera estado esperando a que Bingwen llegara y
estuviera llamándolo por su nombre cuando el tiempo
se paró petrificándola en aquella posición.
A su alrededor, los tallos de arroz estaban
torcidos, negros, muertos.
Bingwen comprendió que la bruma había causado
eso. El compuesto químico que las criaturas rociaban
con sus varas había matado todo aquello que había
tocado: cosechas, los aldeanos que huían, incluso unos
cuantos animales aquí y allá: perros y pájaros y dos
búfalos de agua. Había grandes zonas de cosecha
ilesas, brotes verdes de arroz que se habían librado de
la bruma, algunos tan altos como los hombros de
Bingwen, pero eran una minoría. La mayor parte del
valle era barro y muerte y tallos de arroz marchitos.
Al otro lado del valle, una aeronave china abatida
despedía humo negro y ceniza al aire. Bingwen oía el
crepitar y el chisporroteo de las llamas y los estallidos
de los componentes en su interior. También olía el acre
hedor del plástico fundido, la goma y otros materiales
sintéticos.
Sabía que no era el aparato de Mazer, que había
caído en otra parte, al menos un kilómetro más
adelante, probablemente aún más lejos. Sin embargo,
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