Page 259 - El Zoo De Papel Y Otros Relatos - Ken Liu
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Sale de la ducha, se seca y, envuelto en una toalla,
se sienta para trabajar en el problema que tiene entre
manos. Se trata de una pequeña semiesfera plateada,
parecida a media nuez. Cuando se hizo con ella, estaba
cubierta de restos y sangre, y la había limpiado una y
otra vez con papel de cocina humedecido en el lavabo
del motel hasta dejarla resplandeciente.
Tras forzar un puerto de acceso situado en la parte
posterior del artilugio, abre su portátil y conecta un
extremo de un cable en este, y el otro en la semiesfera.
Arranca un programa por el que ha pagado una suma
considerable y deja que se ejecute. En su caso,
probablemente lo más eficaz sería dejar corriendo el
programa de forma ininterrumpida, pero le gusta
presenciar el instante en que se rompe el cifrado.
Mientras el programa se ejecuta, él navega por los
anuncios de chicas de compañía. Ahora mismo está
buscando por placer, no por trabajo, así que en lugar de
centrarse en chicas como Jasmine busca otras que le
atraigan. Son caras pero tampoco demasiado; son el tipo
de chica que le recuerda a las muchachas objeto de su
deseo cuando iba al instituto: llamativas; divertidas; de
figura curvilínea ahora mismo, aunque destinadas a
engordar en exceso de aquí a unos años, con una belleza
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