Page 389 - El Zoo De Papel Y Otros Relatos - Ken Liu
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—Ese           es        mi        primerísimo                recuerdo.             Yo


             bamboleándome en ese puente inmenso entre el mar y

             el cielo y, cuando se hundió en las aguas y nos vimos

             obligados  a  saltar,  mi  madre  diciéndome  que  me


             despidiera.


                    Para cuando fueron rescatados por un avión de la


             guardia costera, llevaban a la deriva en el agua con tan

             solo  los  chalecos  salvavidas  casi  un  día  y  una  noche.

             Con quemaduras solares e indispuesta por toda el agua


             salada que  había  tragado, tu madre pasó el  siguiente

             mes en el hospital.



                    —Mucha  gente  estaba  indignada  con  mis  padres;

             decía que eran unos imprudentes e irresponsables por

             poner  así  en  peligro  a  una  niña.  Pero  yo  les  estaré


             eternamente  agradecida.  Me  hicieron  el  mejor  regalo

             que  unos  padres  pueden  hacer  a  un  hijo:  la  audacia.

             Trabajaron,  ahorraron  y  compraron  otro  barco,  y  nos


             lanzamos de nuevo a la mar.



                    Me resultó una manera de pensar tan chocante que

             no supe qué decir. Ella pareció percibir mi desazón y,

             volviéndose hacia mí, añadió con una sonrisa:



                    —Me gusta pensar que estábamos perpetuando la


             tradición de los polinesios que se lanzaban a cruzar ese



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