Page 524 - El Zoo De Papel Y Otros Relatos - Ken Liu
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Lily no estaba segura de que algún día llegase a
entender el juego.
—¿Que ya no puedo volver a mover las semillas?,
¿nunca más?
Estaban sentados en el huerto de detrás de la casa
de Logan, donde su madre no la vería si se le ocurría
mirar por la ventana de la sala de estar cuando
terminara con su bordado. Los dos estaban sentados con
las piernas cruzadas, y a Lily le gustaba esa sensación
de tener la tierra fresca y húmeda bajo las piernas. («Así
es como se sentaba Buda», le había dicho Logan). En el
espacio que había entre ellos, Logan había trazado con
la punta de su cuchillo una cuadrícula de nueve líneas
horizontales por nueve líneas verticales.
—No, no puedes.
Logan movió el brazo izquierdo para que a Ah Yan,
el joven chino que había sido el blanco del primer
disparo de Obee, le resultara más fácil limpiarle la
herida del hombro con el paño mojado que tenía en la
mano. Lily se tocó con cuidado el vendaje de su propia
pierna. Al caerse contra la raíz del árbol se había hecho
una buena desolladura en la pantorrilla izquierda. Ah
Yan se la había limpiado y envuelto en una sencilla
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