Page 164 - La Era Del Diamante - Neal Stephenson
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permitiendo que dos mil millones de campesinos
colgasen sus sombreros cónicos y consiguiesen algo de
tiempo libre; y no piensen ni por un momento que los
japoneses no tenían un par de sugerencias sobre lo que
podían hacer con él. Algún genio del cuartel general,
molesto por el liderazgo prohibitivo de los japoneses en
la producción de arroz, decidió que la única opción era
superarlos produciendo comidas completas en masa,
desde wonton hasta galletas de la fortuna digitales e
interactivas. Hackworth recibió el aparentemente trivial
encargo de programar el compilador de materia para
producir los palillos.
Ahora bien, hacerlo en plástico era de una simplicidad
estúpida: los polímeros y la nanotecnología iban juntos
como la pasta de dientes y el tubo. Pero Hackworth, que
había tomado su ración de comida China cuando era
estudiante, nunca se había sentido cómodo con los
palillos de plástico, que eran traicioneros en las manos
torpes de un gwa.Uo. El bambú era mejor, y no mucho
más difícil de programar, si tenías un poco de
imaginación. Una vez realizado el salto conceptual, no
pasó mucho tiempo antes de tener la idea de vender
anuncios en aquellas malditas cosas, ya que los mangos
de los palillos y la escritura en columna de los chinos
encajaban juntos de maravilla. Pronto presentó la idea a
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