Page 166 - La Era Del Diamante - Neal Stephenson
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que no eran más inteligentes que él. La diferencia estaba

               en la personalidad, en la inteligencia natural.




                  Era demasiado tarde para que Hackworth cambiase de

               personalidad, pero no era tarde para Piona.




                  Antes de que Finkle‐McGraw le presentase la idea de

               Runcible,  Hackworth  había  pasado  mucho  tiempo


               meditando sobre la cuestión, la mayor parte de las veces

               mientras llevaba a Piona a hombros por el parque. Sabía

               que debía parecerle distante a su hija, aunque la amaba


               tanto; pero sólo porque cuando estaba con ella no podía

               evitar pensar sobre su futuro. ¿Cómo podía inculcarle la


               posición emocional de un noble; el deseo de tomar riesgos

               en la vida para fundar una compañía, quizá varias aun

               habiendo  fallado  el  esfuerzo  inicial?  Había  leído  las


               biografías  de  varios  nobles  importantes  y  había

               encontrado pocas características comunes entre ellos.




                  Justo cuando estaba dispuesto a rendirse y atribuirlo

               todo al azar, lord Finkle‐McGraw lo invitó a su club y,

               sin  venir  a  cuento,  había  empezado  a  hablar  sobre  el


               mismo tema.




                  Finkle‐McGraw no podía evitar que los padres de su

               nieta Elizabeth la enviasen a las mismas escuelas que él


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