Page 274 - La Era Del Diamante - Neal Stephenson
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interesados en sacar sobornos de ese Hackworth; pero la
disposición de Hackworth a pagar probaba que el libro
contenía, de hecho, propiedad intelectual robada.
Pero luego dominó sus emociones, recordando las
palabras del filósofo Tsang a Yang Fu cuando
nombraron a este último juez jefe criminal: «Los
gobernantes han fallado en sus deberes, y la gente, por
tanto, ha quedado desorganizada durante mucho
tiempo. Cuando hayas descubierto la verdad de una
acusación, entristécete y ten pena de ellos, y no te alegres
de tu habilidad.»
No es que las habilidades de Chang se hubiesen puesto
a prueba esa noche; nada era más fácil que convencer a
un atlante de que la policía china era corrupta.
Miranda se interesa por un cliente anónimo
Miranda miró su hoja de balance a final de mes y vio
que su principal fuente de ingresos ya no era Ruta de la
seda o La fierecilla domada, sino aquella historia de
la Princesa Nell. En cierta forma era sorprendente,
porque los trabajos para niños no se pagaban bien, pero
por otro lado no lo era, porque últimamente había
estado pasando una cantidad increíble de tiempo con ese
ractivo.
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