Page 98 - La Era Del Diamante - Neal Stephenson
P. 98

Harv  se  entretuvo  un  segundo  jugando  con  ella,  y

              luego se lo dio. Nell corrió a la habitación que compartía


              con  Harv  y  cerró  la  puerta  tan  fuerte  como  pudo.

              Dinosaurio, Oca, Pedro y Púrpura la esperaban dentro.




                 —He conseguido una cama nueva —les dijo. Cogió el

              viejo  colchón  y  lo  tiró  a  una  esquina,  luego  desdobló


              cuidadosamente  el  otro  sobre  el  suelo.  Era

              decepcionantemente  delgado,  más  una  manta  que  un

              colchón. Pero cuando lo tuvo extendido en el suelo, hizo


              un sonido de succión, no muy fuerte, como su hermano

              respirando por la noche. Se hizo más grueso, y cuando


              acabó parecía un colchón de verdad. Cogió a Dinosaurio

              y Oca y Pedro y Púrpura en los brazos y luego, sólo para

              asegurarse, saltó encima varios cientos de veces.




                  —¿Te gusta? —dijo Harv. Había abierto la puerta.




                  —¡No! ¡Sal! —gritó Nell.



                  —Nell,  también  es  mi  habitación  —dijo  Harv—.


              Tengo que descompilar el viejo.




                  Más tarde, Harv salió con sus colegas, y Nell se quedó

              sola en casa durante  un rato.  Había decidido que sus


                                                                                                   98
   93   94   95   96   97   98   99   100   101   102   103