Page 102 - La Era Del Diamante - Neal Stephenson
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Hackworth llega al trabajo; una visita al Taller
de Diseño; la vocación del señor
Cotton
La lluvia llenaba de gotitas las puntas especulares de
las botas de Hackworth mientras entraba en la
abovedada puerta de hierro. Las pequeñas gotas
reflejaban la luz argentina del cielo mientras se movían
en las bases del pedimóvil, y se hundían en los adoquines
grises y marrones con cada golpe. Hackworth se excusó
ante un grupo de hindúes. Sus zapatos duros eran
traicioneros sobre los adoquines, llevaban la barbilla en
alto para que los altos cuellos blancos no les cortasen la
cabeza. Se habían levantado muchas horas antes en
pequeños barracones, sus armarios humanos en la isla al
sur de Nueva Chusan, que era Indostán. Habían cruzado
a Shanghai en las primeras horas en velocípedos y
autopatines, probablemente habían pagado a algún
policía y se habían dirigido a la Altavía que unía Nueva
Chusan con la ciudad. Sistemas de Fase Máquina S.L.
sabía que venían, porque venían todos los días. La
compañía podía haberse establecido más cerca de la Alta‐
vía, o incluso en el mismo Shanghai. Pero a la compañía
le gustaba que los que buscaban trabajo viniesen a llenar
los formularios al campus principal. La dificultad de
llegar allí impedía que la gente viniese por veleidad, y la
presencia eterna de otra gente —como estorninos que
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