Page 284 - La Era Del Diamante - Neal Stephenson
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—¿Había algo más? ¿Un libro quizá? —dijo el
juez Fang.
Chang se aclaró la garganta nerviosamente,
controlando el impulso de escupir, actividad que
el juez Fang había prohibido en la corte. Se puso
de lado y se echó un paso atrás, permitiendo que
el juez Fang viese a uno de los espectadores: una
niña, quizá de unos cuatro años, sentada con los
pies sobre la silla de forma que las rodillas le
tapaban la cara. El juez Fang oyó el sonido de las
páginas al pasar y comprendió que la niña leía un
libro apoyado sobre los muslos. Ella inclinaba la
cabeza de un lado a otro, hablándole al libro en voz
baja.
—Debo disculparme humildemente al juez —
dijo Chang en shanghainés—. Le presento aquí
mismo mi dimisión.
El juez Fang se lo tomó con seriedad.
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