Page 87 - La Era Del Diamante - Neal Stephenson
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Más tarde, esa misma noche, Bud, por primera
vez en su vida, oyó la palabra ashanti.
—¡Otros veinticinco ashantis acaban de llegar de
L.A.! —dijo un hombre en un bar.
—¡Los ashantis han celebrado una gran reunión
en el salón de conferencias del Sheraton! —dijo una
mujer en la calle.
Esperando en la cola de unos de los compiladores
gratuitos de materia, un vagabundo dijo:
—Uno de los ashantis me ha dado cinco yuks.
Son buena gente.
Cuando Bud se encontró con un tipo que
conocía, un antiguo camarada en el negocio de los
cebos, le dijo:
—Eh, está todo repleto de ashantis, ¿no?
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