Page 191 - La Estacion De La Calle Perdido - China Mieville
P. 191

Exige un enorme esfuerzo. Tengo que parar.

                —Por  supuesto  —respondió  el  señor  Motley—.

            ¿Cómo va la obra maestra?


                Los dos se giraron al tiempo.

                Lin  se  alegró  al  comprobar  que  su  arreglo

            espontáneo  del  jugo  aguado  había  creado  un  efecto


            vivido y sugerente. No era totalmente natural, pero no

            lo  era  ninguna  de  sus  obras;  el  músculo  del  señor


            Motley  parecía  haber  sido  arrojado  violentamente

            contra los huesos de la pierna. Una analogía que quizá

            se acercara a la verdad.


                Los  colores  traslúcidos  se  derramaban  en  grumos

            irregulares sobre el blanco, que resplandecía como el


            interior de una concha. Las capas de tejido y músculo

            se  arrastraban  las  unas  sobre  las  otras,  y  las

            complejidades  de  las  numerosas  texturas  estaban


            representadas  de  forma  realista.  El  señor  Motley

            asintió con satisfacción.

                — ¿Sabe? —aventuró con tranquilidad—. Mi sentido


            del gran momento me hace desear que hubiera algún

            modo de no ver nada más de la obra hasta que esta esté

            concluida. Creo que de momento está muy bien. Pero


            que  muy  bien.  Mas  es  peligroso  ofrecer  elogios

            demasiado pronto. Puede llevar a la complacencia... o


            a  su  contrario.  De  modo  que,  por  favor,  no  se

            descorazone, señorita Lin, si esta es mi última palabra,




                                                           191
   186   187   188   189   190   191   192   193   194   195   196