Page 101 - Portico - Frederik Pohl
P. 101

‐ Después de todo, es nuestro hogar. También lo es


            Pórtico, en cierto modo.

               Esto sí que era asombroso.

               ‐  Es  que  somos  parientes  del  primer  hombre  que


            descubrió Pórtico, Sylvester Macklen. ¿Ha oído hablar

            de él?


               ‐ ¿Cómo evitarlo?

               ‐ Era primo en tercer grado. Supongo que conoce toda

            la historia, ¿no? ‐ Empecé a decir que sí, pero resultaba


            evidente que estaba orgulloso de su primo, de lo cual

            yo  no  podía  culparle,  así  que  le  dejé  contarme  una

            versión  algo  diferente  de  la  conocida  leyenda ‐:  Se


            encontraba  en  uno  de  los  túneles  del  Polo  Sur  y

            descubrió una nave. Sólo Dios sabe cómo pudo izarla

            hasta la superficie, pero lo consiguió y entró en ella, y


            es obvio que pulsó la teta correcta, pues la nave viajó

            hasta donde estaba programada para volar: aquí.


               ‐ ¿Les paga la Corporación unos derechos? ‐ pregunté

            ‐. Quiero decir, si pagan por los descubrimientos, este

            descubrimiento se lo merecía más que ninguno, ¿no?


               ‐  A  nosotros  nada,  desde  luego ‐  repuso  Louise

            Forehand  en  tono  sombrío;  el  dinero  era  un  tema


            candente entre los Forehand ‐. Claro que Sylvester no

            salió  a  descubrir  Pórtico.  Como  usted  ya  sabe  por

            haberlo  oído  en  clase,  las  naves  tienen  un  regreso


            automático.  Vayas  a  donde  vayas,  sólo  tienes  que




                                                                                                         100
   96   97   98   99   100   101   102   103   104   105   106