Page 97 - Portico - Frederik Pohl
P. 97
buena idea. No quiero mencionar esto a Sigfrid porque
diría algo muy racional como: ¿por qué no me hacía
servir el almuerzo dentro de la casa?
Y yo tendría que repetir una vez más que cuando era
niño mi máximo deseo era poseer una casa en Tappan
Sea y almorzar en el porche para contemplar la vista.
Cuando yo tenía unos doce años acababan de construir
una presa en el Hudson. Soñaba continuamente con
hacerme rico y vivir a lo grande como los millonarios.
Pero él ya me ha oído contar todo esto.
Sigfrid carraspea.
‐ Gracias, Bob ‐ dice para insinuarme que la hora ha
terminado ‐. ¿Te veré la próxima semana?
‐ ¿No me ves siempre? ‐ replico, sonriendo ‐. Cómo
vuela el tiempo. En realidad, hoy quería marcharme un
poco antes.
‐ ¿Ah, sí, Bob?
‐ Tengo otra cita con S.Ya. ‐ explico ‐. He de recogerla
para volver a mi casa de verano. Con franqueza, lo que
ella me hará es una terapia mucho mejor que la tuya.
‐ ¿Es eso todo lo que deseas de una relación, Robbie?
‐ ¿Quieres decir, sólo sexo? ‐ La respuesta, en este
caso, es no, pero no quiero que sepa lo que deseo de
mis relaciones con S.Ya. Lavorovna. Respondo ‐: Es un
poco diferente de la mayoría de mis amigas, Sigfrid.
Para empezar, tiene casi tanta pasta como yo, y un
magnífico empleo. La admiro.
96

