Page 96 - Portico - Frederik Pohl
P. 96

estropeado la mañana. Esta amiga, S.Ya. Lavorovna, se

            quedó a dormir anoche. Es estupenda.


               Procedo a contar a Sigfrid algunas cosas sobre S.Ya.,

            incluyendo su aspecto cuando se aleja de mí con sus

            pantalones  de  fibra  elástica  y  su  cabellera  rubia


            colgando hasta la cintura.

               ‐ Parece encantadora ‐ comenta Sigfrid.


               ‐ Por tus tornillos que lo es. Su único defecto es que le

            cuesta  desperezarse  por  la  mañana,  y  justo  cuando

            empezaba  a  animarse  de  nuevo  he  tenido  que


            abandonar mi residencia veraniega de Tappan Sea para

            venir a verte.

               ‐ ¿La amas, Bob?


               La respuesta es no, y como quiero hacerle creer que

            es sí, contesto: ‐ No.

               ‐ Una contestación sincera, Bob ‐ dice con aprobación,


            decepcionándome ‐. ¿Por eso estás enfadado conmigo?

               ‐ Oh, no lo sé. Estoy de mal humor, eso es todo.


               ‐ ¿Se te ocurre una razón?

               Espera a que responda, así que al final digo:

               ‐ Bueno, anoche perdí a la ruleta.


               ‐ ¿Más de lo que puedes permitirte?

               ‐ Dios mío, no.


               Pero  es  molesto,  de  todos  modos.  Hay  otras  cosas,

            además. Nos estamos acercando al tiempo fresco y mi

            residencia de Tappan Sea no está bajo la Burbuja, así


            que sentarme a almorzar con S.Ya. en el porche no fue




                                                                                                           95
   91   92   93   94   95   96   97   98   99   100   101