Page 139 - Portico - Frederik Pohl
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‐ Ocuparás el último puesto en la escala de trabajos
no especializados ‐ me advirtió ‐. No pagamos
demasiado por eso; ciento ochenta al día.
‐ ¡Lo tomo!
‐ Tu per cápita tiene que salir de ahí. Réstale esto y
unos veinte dólares diarios para gastos y, ¿qué te
queda?
‐ Puedo aceptar trabajos sueltos si necesito más.
Suspiró.
‐ No haces más que retrasar el día, Bob. No sé. El
señor Hsien, el director, vigila muy de cerca las
demandas de trabajo. Me será difícil justificarme por
haberte contratado. Y, ¿qué harás si te pones enfermo
y no puedes trabajar? ¿Quién pagará tu impuesto?
‐ Supongo que tendré que regresar.
‐ ¿Echando por la borda todo tu adiestramiento? ‐
Meneó la cabeza ‐. Me das asco, Bob.
Sin embargo, me entregó un permiso de trabajo en el
que me indicaba que me presentase al jefe de equipo
del Nivel Grand, Sector Norte, para emplearme en el
mantenimiento de plantas.
No me gustó la entrevista con Emma Fother, pero ya
me lo habían advertido. Aquella noche hablé de ello
con Klara y ésta me dijo que había tenido mucha suerte.
‐ Puedes alegrarte de haber convencido a Emma. El
viejo Hsien suele dar largas a quien solicita trabajo
hasta que se agota todo el dinero para los impuestos.
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