Page 142 - Portico - Frederik Pohl
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‐ Claro que sí.

               No  añadió  nada  más,  y  me  presentó  a  los  otros


            mantenedores de plantas. No me explicó gran cosa de

            ellos,  excepto  que  la  muchacha  había  tenido  cierta

            relación  con  el  profesor  Hegramet,  el  brillante


            Heecheeólogo,  de  nuestro  planeta,  y  que  los  dos

            hombres ya habían salido en un par de misiones. En


            realidad, no necesitaba que me explicara nada. Todos

            nos  comprendíamos  en  lo  esencial.  Ninguno  de

            nosotros estaba dispuesto a inscribir su nombre en la


            lista de lanzamientos.

               Yo ni siquiera estaba dispuesto a averiguar por qué.

               Sin  embargo,  el  Mantenimiento  de  Plantas  hubiera


            sido  un  buen  lugar  para  reflexionar.  Shicky  me  dio

            trabajo enseguida, haciéndome fijar unas repisas a las

            paredes de metal Heechee con un pegamento de grasa.


            Era una sustancia adhesiva muy especial. Se adhería

            tanto al metal Heechee como a la chapa acanalada de


            las cajas de plantas, y no contenía ningún disolvente

            que se evaporase y contaminara el aire. Se decía que era

            muy  caro.  Si  se  te  caía  encima,  no  te  quedaba  más


            remedio que conformarte, por lo menos hasta que el

            pedazo de piel afectada moría y se desprendía. Si in‐


            tentabas quitártelo de cualquier otra manera, te hacías

            sangre.

               Cuando el cupo de repisas del día se completó, todos


            nos  dirigirnos  a  la  planta  de  aguas  fecales,  donde




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