Page 336 - Portico - Frederik Pohl
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yo sobrepasábamos en número a nuestros anfitriones;
pero lo que les faltaba en número lo compensaron en
bebida, y resultó una buena fiesta. Yo me encontré
convertido en una celebridad. Los novatos no podían
comprender que hubiese destrozado una nave Hee‐
chee y sobrevivido.
Casi sentía tener que irme... sin contar el miedo.
Ituno me sirvió tres dedos de whisky de arroz en un
vaso y me ofreció un brindis.
‐ Sentimos que te marches, Broadhead ‐ dijo ‐. ¿No
hay posibilidades de que cambies de opinión? En este
momento tenemos más naves acorazadas y trajes que
prospectores, pero no sé cuánto durará este estado de
cosas. Si cambias de opinión una vez hayas regresado...
‐ No cambiaré de opinión ‐ repliqué.
‐ Banzai ‐ dijo, y bebió ‐. Escucha, ¿conoces a un tipo
llamado Bakin?
‐ ¿Shicky? ¡Claro! Es vecino mío.
‐ Dale recuerdos de mi parte ‐ dijo, sirviéndose otra
copa en su honor ‐. Es un buen muchacho, pero me
recuerda a ti. Yo estaba con él cuando perdió las
piernas: quedó atrapado en el módulo cuando tuvimos
que soltarlo. Estuvo a dos dedos de la muerte. Al llegar
a Pórtico estaba hinchado de pies a cabeza y olía a
demonios; tuvimos que amputarle las piernas a los dos
días de viaje. Lo hice yo mismo.
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