Page 365 - Portico - Frederik Pohl
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‐ Y después, Bob, por favor.., ¿me llevarás contigo?
Aplasté el cigarrillo, sólo a medio fumar; me sentía
como si quisiera recuperar toda la agilidad mental que
había perdido.
‐ Haré lo que pueda ‐ prometí, y me dirigí hacia la
sala de lectura justo cuando Metchnikov salía de ella.
No habíamos hablado desde su regreso. Tenía el
mismo aspecto sólido y firme de siempre, y sus patillas
estaban cuidadosamente recortadas.
‐ Hola, Broadhead ‐ saludó con recelo.
Yo no perdí el tiempo en rodeos.
‐ Me he enterado de que tienes algo bueno en
perspectiva. ¿Puedo acompañarte?
Él tampoco se anduvo con rodeos.
‐ No.
Me miró con franca antipatía. En parte era lo que
siempre había esperado de él, pero estaba seguro de
que en parte era porque había oído comentar lo de
Klara y yo.
‐ Sé que vas a salir ‐ insistí ¿Qué es, una Uno?
Se pasó una mano por las patillas.
‐ No ‐ confesó de mala gana ‐. No es una Uno; son dos
Cinco.
‐ ¿Dos Cinco?
Me miró recelosamente unos segundos, y después
casi sonrió; no me gustaba verle sonreír, nunca sabía
cuál era el motivo de su sonrisa.
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